-->
Hasta que al fin pude regresar. Tengo este blog desde el 2006, desde que tenia 16 años y con los cambios de google, hotmail, etc, poder entrar nuevamente se me ha hecho un total lio. Ahora por suerte lo tengo todo claro. Esto que esta mas abajo lo escribi el 5 de mayo de 2017, y como no podia acceder al blog, pues lo escribi en word y aqui esta.
Hoy todo empezó mal.
El móvil sonando a las 5am, y despertándome con taquicardia siendo
imposible volver a dormir. El chico a mi lado alejándose de mi en la cama.
Pasar dos horas tratando de dormir, pero mi cabeza pensando en tantas cosas.
Pensando en lo terrible que seria saber que, estando yo tan lejos, alguno de mis familiares, tuviera algún accidente, o algún problema de
salud. Pensando que este chico no siente lo mismo que yo y escuchar una y otra
vez “ Me siento agobiado” a la vez que se mueve a la otra esquina de la cama,
separándose de mi cuerpo. Y yo, con cada pensamiento sentir una incomodidad en
mi abdomen, esa sensación de pequeñas explosiones y dificultad para respirar, y
que hace que los ojos se te llenen de lagrimas. Pensar que no quiero enamorarme,
que no quiero sentir cosas, que no quiero darle a otro ese poder de hacerme sentir miserable. De sentirme tan
sensible a todo lo que dice, de que me duela el rechazo, de sentirme ignorada,
de sentirme no especial.
Luego comienzo a desear que se despierte, para entonces yo
también escaparme, irme a casa donde nadie me rechaza, donde solo somos mi cama
y yo. Donde no espero que nadie me toque, que nadie me mire o me hable. Donde
me siento sola porque realmente estoy sola y esta bien.
Se despierta, se despide rápidamente y se va. Yo siendo
incapaz de pararme e irme también para asi evitar preguntas, evitarme a mi
misma disimular. No tengo ganas de disimular, ni hablar, ni explicar, ni
escucharle hablar, o ver sus ojos. Quiero irme a casa sin dramas.
El se va, y yo ya no siento la necesidad de irme a casa. El
espacio lo siento solo mio, estoy sola, y estoy comoda, tranquila. Y luego de dos horas de tortura pensando en
todo, al verme sola, vuelvo a dormirme. Cinco horas después me despierto
confundida, un poco indiferente. No arreglo su cama como usualmente hago. Abro
la puerta y me voy a casa. Esos 7 minutos de camino a la mia fueron en blanco.
Llego a casa, me ducho, y trato de sentirme un poco mejor.
Me hago una ensalada de atun y unos minutos después un café. Estoy lista para
sentarme a estudiar economía. Macro y micro, políticas económicas, curva de
oferta y demanda agregada entre otras vainas. Me siento en la silla, abro las
diapositivas, mi cuaderno, tengo mis lapiceros cerca y ya casi estoy en ello.
De repente me cruza mi amiga por la mente. Que habrá pasado con la resonancia
de su madre? Le pregunto por whatsapp “ hey, que ha pasado con lo de tu mama?”
2 minutos después “ Mami salio con cáncer en los huesos, no la van a operar el
lunes. El cáncer que tiene en el seno es etapa 4. Le van a dar quimioterapia
primero. Mami no lo sabe porque ellos llamaron a francisco ayer. Mañana se lo
vamos a decir”…..
Fue tan solo terminar de leerlo, para que mis ojos se
llenaran de lagrimas. Llore casi como si fuera mi mama en esa situación. Llore
tanto pensando que siento tanto miedo de que algo asi le pase a la mia. Llore
porque conozco a mi amiga y se que la esta pasando muy mal. Llore porque justo
cuando ella había logrado una meta que le ha costado tanto tiempo y esfuerzo,
ahora tiene que lidiar con esta situación. Llore tanto porque la vida es tan
injusta. Porque pienso que nada tiene sentido. Porque estoy aquí estudiando
economía para pasar un examen, y sacar una nota mientras que mi amiga esta
pasando por un momento tan difícil. Un momento que me acuerda al 2015, cuando
tuve que ver a mi abuela y mi madre y a mi hermano sufriendo por la metástasis
a hueso de mi abuelo. Llore porque estoy harta del sufrimiento. De ver a los
que quiero sufrir. De que somos tan vulnerables, de que hay cosas que no
podemos controlar. No podemos hacer nada. Estoy tan triste, hoy ha sido un dia
de mierda. Hoy para mi vivir no tiene sentido.
He tratado de seguir estudiando. Me doy cuenta que estoy en
estado de shock. Estoy sin estar. No quiero escuchar la voz de mis compañeros
de piso. No quiero escucharlos hablar de sus nuevos trabajos, de las pruebas
para entrar a trabajar en tal o cual super despacho. No puedo escuchar
banalidades. Esas cosas hoy para mi no significan nada. Sali a comprarme nos
tapones de oído a la farmacia. Solo sali de casa para eso. De verdad, hoy me
apesta todo.